La señora del bastón

Mi hija le empezó a preocupar la muerte cuando tenía poco más de tres años. ¿Nos moriremos? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Se quedará sola? En La señora del bastón escribo sobre la muerte desde la naturalidad, el paso del tiempo, sin dramas. No todas son así, lo sé, pero de algún modo hay que abordar este tema y me pareció que desde la naturalidad es lo más sensato. Los animales, las plantas, las personas mayores fallecen. Nuestros seres queridos se van pero de un modo u otro siguen con nosotros gracias a sus enseñanzas, sus rutinas, sus quehaceres. Sin religiones ni explicaciones morales (de esas debe encargarse cada familia según sus propias creencias) pero desde el sentimiento más básico y humano que es el recuerdo. Mirari Sagarzazu dibuja en tonos verdes la casa de la señora Rigoberta Salamandra, una simpática anciana que ha tenido una vida preciosa y una preciosa familia.

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